Mon 27 Aug 2007
M. Carranza Torres advierte que la “vulnerabilidad jurídica de las versiones anteriores de la GPL se ha incrementado” en su versión tercera
La reciente liberación de la nueva Licencia de software libre GPL3, ha generado controversias enormes dentro de la comunidad de Software Libre mundial. Las diferencias ideológicas, filosóficas y políticas existentes entre las corrientes de la comunidad se hacen evidentes y la discusión sube de tono hasta transformarse en una guerra discursiva con final todavía abierto.
Linus Torvalds, el creador de Linux, calificó a la GPL3 como un acto de “fanatismo religioso, hipocresía y totalitarismo” para de esta manera aumentar las diferencias entre la Free Software Fundation de Stallman y la comunidad Open Source de Torvalds.
Torvalds, acusa al fundador de la Free Software Fundation, Richard Stallman, de pretender imponer sus principios morales a la sociedad, mezclando ley y moral.
No es la primera acusación de totalitarismo que recibe Stallman. A mi modo de ver no falta razón a quienes esto sostienen. Es más, al concebirse a sí mismo como el salvador de la moralidad pública en materia de programación de software ha desarrollado una curiosa doctrina mesiánica e intolerante que no contribuyen en lo más mínimo al avance de la humanidad.
La vulnerabilidad jurídica de la versiones anteriores de la GPL se ha incrementado en la versión 3 de la misma, en tanto y en cuanto no es otra cosa que la pretensión de trasladar a un texto legal ciertos principios morales, bastante discutibles por cierto.
La licencia GPL (General Public Licence) patrocinada por la Free Software Fundation que dirige Stallman, es un estándar que hasta ahora estaba era muy utilizado por los productos basados en software libre, especialmente por Linux. Pero con este nuevo avance provoca una quiebra interna en la propia comunidad Software Libre donde una franja importante se muestra a favor de la versión 2 y promueve la no adopción de la nueva.
Sucede que de producirse el cambio, se reafirma la teoría del copyleft como la herramienta elegida para hacer desaparecer definitivamente los derechos de Propiedad intelectual, e implementar definitivamente el principio Autor=Usuario.
Un modelo que no genera riqueza para ninguna parte y que, lejos de pretender ennoblecer románticamente la profesión de programador, la desacredita sustancialmente precisamente en un momento de la historia donde se requieren más y mejores profesionales informáticos que generen valor económico en un mundo donde la tecnología es fuente de riqueza.
Cuando publicamos el libro “Problemática Jurídica del Software Libre” (2004) anticipábamos que en el mediano plazo esta avanzada moral sobre la legislación iba a desencadenar un debate como el que está sucediendo en la actualidad acerca del derecho patrimonial y el uso de software. De igual manera, describíamos el sueño mesiánico de Stallman sobre los programadores que lejos de incentivar su trabajo, como él pretende promover, desalienta su producción.
Es imprescindible diferenciar jurídicamente Autores y Usuarios a través del sistema de Propiedad Intelectual, que es una aplicación de ese principio fundamental de defensa de derechos y generación de riqueza y que precisamente ha sido el pilar que creó y sustentó el éxito del desarrollo mundial de la industria IT